domingo, 2 de septiembre de 2012

45. Ver las realidades



VER LAS REALIDADES

Por José Vicente Lumbreras Martín, Director Técnico de DCI (1)

Fecha de edición: ABR12

Los Sistemas de Combate, en mayor o menor medida, buscan el desarrollo de las capacidades de enfrentamiento. En unos casos son adornadas, ya sea con un toque deportivo, artístico, lúdico, etc., pero la esencia más profunda presenta el enfrentamiento como el punto de partida. Elementos que aprovecha DCI, como los Cuatro Pilares (Principios de DCI, Pirámide del Empleo de la Fuerza, Comunicación No Violenta y Esquema de Combate PNF)(2) o TTP de carácter no clasificado empleadas en FAS y FCS(3), también mantienen como fondo el enfrentamiento.


Las realidades de la vida incluyen el enfrentamiento en sus múltiples manifestaciones; nos enfrentamos al medio para adaptarnos a él y modificarlo de acuerdo a nuestros intereses; nos enfrentamos a los demás cuando opositamos a una plaza en un centro o a un puesto de trabajo, cuando participamos en una competición, cuando alguien nos clasifica entre otros y decide quién es más idóneo para lo que busca (trabajo, pareja, etc.). La competición no es ni buena ni mala, es simplemente necesaria en determinadas situaciones y, por tanto, resulta imprescindible prepararse para una realidad que constantemente se nos plantea en la vida.

El éxito (eso que algunos llaman “suerte”) es la sutil combinación de la preparación con la oportunidad, por lo que sólo si estamos preparados podremos lograr el éxito cuando la oportunidad llegue, ya sea en encontrar trabajo, pareja… o resolver una situación de riesgo.


El riesgo sólo tiene tres formas de ser gestionado. Puede ser superado, cuando se alían, como ya he comentado, la preparación y la oportunidad; también puede ser minimizado, cuando en ese momento no tenemos capacidad para resolverlo totalmente pero podemos limitar sus consecuencias; en último caso, sin no podemos enfrentarnos a él, es decir, no estamos preparados, hay que asumirlo. Sin embargo, en general, la mayoría de las personas gestionan los riesgos en cualquiera de sus manifestaciones (felicidad, salud, relaciones, economía, etc.) del modo más peligroso, que es ignorándolo. Un claro ejemplo de ello está relacionado con la seguridad en la carretera y la ingesta de alcohol y otras drogas. Como el ser humano parece que tiene la facultad de ocultarse ante lo evidente, da la casualidad que, tras la aparición en Australia de un anuncio publicitario sobre seguridad en la conducción(4), donde se muestra la realidad de los accidentes de tráfico, se produjo un claro descenso en el consumo de sustancias peligrosas previamente a la conducción. En este sentido y en muchos otros, como la seguridad personal, los padres y educadores somos responsables de hacer comprender a nuestros hijos y alumnos acerca de las realidades a las que se deben enfrentar en la vida(5), es decir, la verdad sobre las cosas. El deporte en general es un gran maestro para enseñar lo que cuesta superarse a sí mismo, superar a los demás y alcanzar metas. Las personas que dicen que “lo importante es participar” sólo tienen razón si realmente no les importa en absoluto ganar, es decir, cuando el resultado en relación con los demás les es indiferente, participan por el placer (o sentido del deber) de participar, nada más… y nada menos(6); porque si el resultado en relación con los demás es importante, entonces ganar es importante. Y no deseo extenderme más en este tema, ya que por evidente, si alguien no lo entiende, probablemente es porque no quiere entenderlo.


Por todo ello, el aprender a enfrentarnos, como método general, es una de las estrategias básicas que debemos aprender y, si está en nuestra mano, enseñar. Saber superarse y superar los riesgos, minimizarlos o asumirlos, son lecciones que nos da la vida, pudiendo enfrentarnos a ellas desvalidos o preparados, sin saber qué hacer o con recursos aprendidos y, sobre todo, manteniendo un marco donde poder estructurar nuestros principios(7). Si meditamos sobre esto podremos comprender la importancia que tiene una educación real sobre la vida, evitando tópicos que no son útiles y, en muchos casos, no son ciertos, llevándonos por la vía de la ignorancia voluntaria ante las realidades de la vida.

Agradezco a mis Maestros y Alumnos a tener la oportunidad de poder compartir estos conocimientos que, espero, puedan ser de utilidad.


NOTAS
Además de la información adicional aquí referenciada, puede ampliarse información en la web de DCI www.defcomint.com o contactar en defcomint@hotmail.com.
Las imágenes que aparecen en este artículo corresponden a los Cursos Operativos a Distancia de DCI (www.defcomint.com/CurOpDis).
(1)  Más información sobre el autor en: www.defcomint.com/vl.
(3) Tácticas, Técnicas y Procedimientos de Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que no están sujetas a niveles de confidencialidad o restricción de divulgación.
(4) http://www.youtube.com/watch?v=Z2mf8DtWWd8 o YouTube “TAC Campaign 20 year Anniversary”.
(5) Es interesante leer la obra de Krishnamurti “pedagogía de la libertad”, donde se insta a profesores a explicar la realidad, de una vez por todas, a los alumnos, hacerlos responsables de sí mismos.
(6) Actuar por el impulso convencido de hacer las cosas como es debido, cumplir con nuestro deber, con nuestros propósitos, en resumen, mejorar o “competir para vencernos a nosotros mismos”, es decir, caminar en la vía del bien responsable (www.defcomint.com/Kyo).
(7) En DCI, además del marco legal de actuación, que puede permitirnos resolver una situación “de acuerdo con lo que demanda la sociedad”, incluimos nuestro Marco Moral (www.defcomint.com/MarcoMoral.htm), que nos permite actuar “de acuerdo con lo que demanda nuestro ser interno más elevado”.

44. Incorporación engrilletado y con bastón



INCORPORACIÓN ENGRILLETADO Y CON BASTÓN
Por José Vicente Lumbreras Martín, Director Técnico de DCI (1)

Fecha de edición: MAR12


INTRODUCCIÓN

Ayer me contaron un suceso que ocurrió hacía unos días. El hijo de unos amigos presenció el robo del teléfono móvil que tenía una chica. El ladrón salió huyendo entre la gente que no hacía nada para detenerlo, hasta que llegó a la altura del chico, que lo derribó al suelo y lo mantuvo controlado en la posición que observamos en este artículo hasta que llegó la policía, que se hizo cargo de él. La sensación de haber contribuido a que venciese la justicia estaba acompañada de la preocupación de sus padres por la seguridad del chico. Pero, como dijo él, no tuvo tiempo para pensar. Simplemente actuó, de acuerdo con los procedimientos de intervención policial que había aprendido. Esto se denomina reflejo condicionado, y es la base esencial para poder actuar con éxito en situaciones estresantes.

La continuación a esta valiente acción, tras asumir el control la policía (agente, combatiente), podría ser el engrilletamiento, cacheo e incorporación del detenido (adversario) que, de acuerdo con su nivel de resistencia, puede realizarse utilizando el bastón policial, de modo que se mantiene el nivel de seguridad adecuado, a la vez que se garantiza la integridad del detenido y la proporcionalidad en la intervención.


DESCRIPCIÓN DEL PROCEDIMIENTO



Una vez practicado el engrilletamiento y, en su caso, el cacheo, la incorporación utilizando el bastón puede realizarse de acuerdo con el procedimiento que se describe, de modo que, como punto fundamental a tener en cuenta, el bastón debe mantenerse en el hueco del codo del detenido durante todo el tiempo.

Desde la posición de seguridad en suelo, con el bastón en el hueco del codo del adversario y agarrando el bastón “en bicicleta”, nos incorporamos (fig. 1). Esta posición de las manos no cambiará hasta que el adversario se incorpore totalmente.

Pasando por encima de la zona lumbar del adversario (fig. 2), y continuando el movimiento (obsérvese que el bastón se mantiene junto al hueco del codo), se obliga al adversario a rodar sobre su costado izquierdo y a sentarse (fig. 3), continuando el movimiento en la misma dirección, asegurándose que el detenido flexiona la rodilla próxima (fig. 4), lo que le permite incorporarse (fig. 5) con el mínimo esfuerzo del adversario y también del agente.

Este sencillo procedimiento permite el traslado del detenido con seguridad, siempre con el único objeto de entregarlo al juez más próximo, ya que la legislación da este derecho, tanto al agente de la autoridad como al ciudadano(2). En este último caso, en lugar de utilizar grilletes y bastón policial, pueden utilizarse otros medios, como una cuerda para atar al detenido(3) y un objeto sustitutivo al bastón, como podría ser un paraguas u otro objeto alargado.


NOTAS

Puede visualizar el vídeo de esta acción en www.defcomint.com/Videos.htm

Además de la información adicional aquí referenciada, puede ampliarse información de este artículo en la web de DCI www.defcomint.com o contactar en defcomint@hotmail.com.

(1)  Más información sobre el autor en: www.defcomint.com/vl.
(2)  Arts. 490, 491 y 496 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
(3)  Las ataduras son procedimientos incluidos en la formación de DCI, tanto en las modalidades presenciales (www.defcomint.com/Cursos.htm) como a distancia (www.defcomint.com/CurOpDis, Nivel 4).

43. Derribo desde el suelo



DERRIBO DESDE EL SUELO
Por José Vicente Lumbreras Martín, Director Técnico de DCI (1)

Fecha de edición: FEB12


“Los obstáculos y dificultades
son las lecciones que nos ofrece la vida
para mejorar y progresar”
                        Enseñanzas del combate




INTRODUCCIÓN

El hecho de caer en un enfrentamiento no debe ser motivo para finalizarlo. Saber caer, así como saber responder desde esta situación nos permite resolver una situación que podría ser muy comprometida sin estas capacidades


EL CONTEXTO TÁCTICO

El objetivo de DCI es analizar y resolver situaciones de riesgo real. Por eso, antes de decidir las técnicas a utilizar dentro de un contexto es necesario analizar qué ocurre, cómo es el entorno, de qué medios dispongo, cuánto tiempo tengo, etc. De acuerdo con todo ello, denominado análisis de la situación, estaremos en condiciones de poder enfrentarnos al riesgo de un modo eficaz y congruente.

En este caso, planteamos una situación en la que el adversario se encuentra en pie y nosotros en el suelo, manteniéndonos ambos inicialmente en la zona verde respectiva(2) –fig. 1–. Como el adversario tiene más movilidad, y mientras no tengamos tiempo y distancia suficientes para ponernos en pie, nuestra respuesta debe ser mantener la capacidad de respuesta eficaz ante intentos de ataque del adversario, que se resuelven con eficacia con la guardia “mesa”, desde la que podemos lanzar patadas con precisión para evitar las aproximaciones, así como utilizar las piernas de acuerdo a la táctica “piquero”(3), de modo que el adversario quede frenado en su ataque o que pase por encima(4).

 


EL PROCEDIMIENTO

En el caso que analizamos, el adversario se aproxima con cierta precaución, por lo que no es posible aprovechar su impulso, pero sí me da tiempo para mantenerme con los pies enfrentados hacia él, lo que le impide entrar sobre mi espalda, que es la zona con menos capacidad de respuesta por mi parte.

En el momento en que el adversario entra en mi zona verde tengo la ventaja de que mis piernas flexionadas no le permiten conocer mi alcance, lo que aprovecho para empujar o golpear haciendo palanca sobre su pantorrilla más adelantada, derribándolo atrás y permitiéndome incorporar mientras mantengo la vigilancia sobre él.


NOTAS
Además de la información adicional aquí referenciada, puede ampliarse información de este artículo en la web de DCI www.defcomint.com o contactar en defcomint@hotmail.com.
(1)  Más información sobre el autor en: www.defcomint.com/vl.
(2)  Ver zona verde en el Diccionario de DCI (www.defcomint.com/Diccionario.htm).
(3)  Desarrollado en el Artículo del Mes de mayo de 2011 por Ángel Dueñas, disponible permanentemente para todos los federados en DCI en su Zona de acceso restringido.
(4)  Estas técnicas se desarrollan en los Cursos Operativos a Distancia, a través de los cuales se pueden obtener formación y titulaciones desde cualquier punto del mundo. Más información en www.defcomint.com/CurOpDis.